Conocido también como “la casa de calor” los aztecas utilizaban mucho el baño de temazcal, no únicamente para su limpieza personal diaria, si no como un eficaz tratamiento para cierto tipo de enfermedades, y en una dimensión mucho más compleja, el temazcal es una ceremonia ritual de purificación e iniciación.
El temazcal con su forma de iglú representa el vientre materno de la madre tierra, y de alguna manera lo que se experimenta al tomar un temazcal es un renacimiento, la pequeña puerta representa al útero de donde salimos de nuestra madre tierra y al entrar de nuevo es un acto sagrado de regresar por donde venimos al mundo, el interior semi obscuro, caliente y húmedo nos contiene y protege como el vientre de nuestra madre nos contuvo y protegió.
En el temazcal la magia y la ciencia no son disciplinas separadas, forman parte de un conocimiento integral, por lo tanto el temazcal constituye un medio terapéutico-mágico-místico, que tiene la virtud de lograr, en quien vive la experiencia, un cambio físico, mental, espiritual y emocional.
El cuerpo de la madre tierra esta representado en el temazcal. La madre, la mujer, lo femenino, el centro génesis del mundo, la cueva primigenia que ha reunido la fuerza de los 4 elementos (fuego-agua-aire-tierra) para dar a luz a todo cuanto existe, interconectada con el universo, en perfecto equilibrio impulsando la transformación continua de aquello que llámanos vida, eso es un temazcal.
En el microcosmos del temazcal, los elementos que lo integran son también vías de comunicación con la conciencia universal, quien vive la experiencia en la “casa de calor” recibe un fuerte impulso al dialogo con su propio corazón y partiendo de ahí, es posible restaurar la comunicación y el contacto consciente con todos los seres de la naturaleza.
El concepto de hermandad se manifiesta en el Temazcalli, todos los que compartimos en su interior, estamos siendo “gestados” en la matriz de la madre tierra, pero esto va mas allá, ya que la fraternidad con la tierra, el agua, el aire, el fuego, las piedras, las hierbas, el vapor, la oscuridad, etc. Integran una unidad de almas y corazones, una sola energía vibrando en un mismo tono, la frecuencia armónica que prevalece en el interior del temazcal.
El objeto principal del temazcal, es el de ofrendar, mostrar gratitud, hacer un ruego, un pedimento por la vida misma, ubicar que lo mas importante es el dar para así también poder recibir, cuando esta actitud se da entonces el asistente comulga con el universo.
En el temazcal todo es trascendente:
Las piedras que llevan consigo la energía del centro de la tierra, son potadoras de información del reino mas antiguo, el mineral, fueron fuego “convertidas en materia” que en el ritual, nos prestan un servicio invaluable a partir de ellas se inicia el viaje místico del temazcal.
El valor que produce el te de hierbas al contacto con la piedra caliente asciende por toda la bóveda del temazcal, portando las ofrendas, las oraciones y peticiones de todos los presentes, llevándolas al cielo.
El copal, que al inicio del temazcal, representa la aceptación y disponibilidad de cada unos de los asistentes para vivir y llevar a cabo la ceremonia de temazcal.
Todo esto esta reunido en la dinámica del temazcal, en un espacio-tiempo que propicia la salud del cuerpo y el alma.
El temazcal se lleva a cabo generalmente los sábados.
Se sugiere traje de baño (mujeres de dos piezas), hombres short-corto, sandalias de baño.
Precauciones para personas con problemas de alta y baja presión, diabetes avanzada, muy sensibles al calor o la oscuridad, mujeres embarazadas consultar con su médico.