El Masaje Sueco es una técnica de origen europeo (1820) que se distingue por combinar movimientos suaves y firmes (palmear, pellizcar, presionar, deslizar, hacer vibrar) con lo que se logran grandes beneficios en nuestra salud como: mejorar la circulación tonificar y fortalecer músculos y articulaciones entre otros muchos beneficios.
Para aplicar este masaje se utiliza un aceite vehicular para evitar la fricción con la piel, combinado con aromaterapia para hacer más relajante el masaje, tiene movimientos activos y pasivos, y algunas veces el terapeuta mueven o “sacuden” los brazos, las piernas o la cabeza para relajar articulaciones. |